Guatemala es tierra de volcanes y una de las tradiciones es alguna vez en la vida subir uno. La gente pregunta y pregunta qué hace que subamos, si según saben, solamente se va a sufrir... la verdad, no podrían estar más equivocados.
El ascenso de volcanes y el montañismo en general, ofrecen beneficios físicos y psicológicos más allá de lo que podemos imaginar. Y nadie sabe si le gusta algo hasta que lo prueba.
Cómo prepararse para ir al volcán
Obviamente depende del volcán que subirás, nos concentraremos en éstos dos de iniciación.
Un ascenso no requiere tanto de fuerza y potencia muscular, requiere de resistencia. La preparación obviamente se define dependiendo de tu condición física, en este caso asumiremos que debemos comenzar DESDE CERO.
Procura comenzar unos 15 días antes caminando un poco No lograrás nada si no caminas por lo menos 10 minutos como mínimo. Si no sales a correr, hazlo luego de llevar un par de días caminando. Y sé lo suficientemente cuidadoso(a) de TROTAR como se debe. No es mi intención ofender, pero muchas personas salen a “gastar las suelas”... trotar involucra tus piernas y brazos. No me extenderé en esto pero si las suelas de tus tenis están gastadas transversalmente (de forma inclinada) desde el frente hacia atrás... lo más seguro es que en lugar de trotar, te has dedicado a “raspar” la suela...
No subestimes lo siguiente... realiza un pequeño calentamiengo en tus rodillas con movimientos de flexión y estiramientos. Haz sentadillas. Comienza con 15 diarias, a los tres días sube a 25, y cuatro días después, haz dos series de treinta. A partir de estos siete días, haz tres series de 25 por la mañana y por la tarde. Este es un ejercicio estático excepto para tus piernas, preparándolas para la tolerancia del ácido láctico (por ejercicios prolongados) y dos días antes de tu ascenso... no hagas nada.
Es de sorprender que generalmente, quien no ha hecho deporte, no soporta 30 sentadillas seguidas sin quedar con un poco de dolor muscular.
Recuerda que son solo recomendaciones para iniciarte, y que en cuanto mejor condición física tengas, mejor disfrutarás el viaje. Idealmente camina con los zapatos que usarás finalmente, de esta manera te acostumbrarás y evitarás las molestas ampollas.
Qué llevar a un volcán
Lleva solamente lo necesario. Si subes de asalto, es decir, sin equipo para acampar, incluye una gorra, agua pura, algún hidratante tipo Gatorade o Powerade, barras de granola, sandwiches, bloqueador solar, una linterna y por lo menos una chumpa impermeable. A veces el clima traiciona y el frío se vuelve problema, peor aún con lluvia. Siempre he recomendado las pasas ante los dulces, te ayudan a subir los niveles de energía casi instantáneamente al ser puros carbohidratos. Lleva tu celular con tiempo de aire, ropa cómoda y una mochila pequeña para llevar libres tus manos. Lleva también un par de aspirinas (lee en este sitio sobre el mal de montaña, ubica la nota con el buscador).
Si planeas acampar, discute primero cómo se repartirán para dormir, es decir, en las carpas y no te separes de quien lleve la carpa donde dormirás. Mantén el ritmo y si reparten carga, evita repartir el agua y las partes de la carpa. No hay nada peor que no poder armarla porque un grupo se retrasó. Si llueve es peor.
Procura que tu mochila sea cómoda, invierte un poco porque las baratas se paran desarmando y solamente aguantan unos tres ascensos. Que sea cómoda y con compartimientos separados. EVITA ir cargando las cosas en bolsas y los botes amarrados que hacen ruido a cada paso que das. Lleva siempre las manos libres.
Ya que acamparás, distribuye las cosas en bolsas plásticas cerradas por si llueve o si se llega a salir el agua o comida de los recipientes. Idealmente evita llevar comidas que necesiten cocinarse, sandwiches, frijoles en bolsa, pan, y enlatados son recomendables. Ya poco a poco verás qué es y qué no es necesario.
Quienes ya tienen mucha experiencia (y capacidad para cargar equipaje) solemos llevar estufa y los utensilios necesarios para cocinar una buena cena. Los fósforos siempre se ubican en una bolsa, igual que la estufa, sea de gas o combustible sólido. Lleva calcetines extra, dinero en billetes de bajas denominaciones (sencillo) y escoge bien tu bolsa de dormir. Pregunta siempre dónde planean acampar, consula el estado del clima para saber cuánto frío o calor hará. Por ejemplo el Pacaya suele ser caluroso durante el día y frío por la noche. El Ipala, aún estando en una región de oriente, donde el clima es cálido, su cima es bien fresca y fría por la noche.
Procura dormir bien, lleva bolsas para basura, y siendo tu primer ascenso, no lleves muchas cosas, sencillamente calcula tu comida y lleva lo necesario. De seguro ya escuchaste las historias de los primeros ascensos frustrados donde regalan las latas enormes de comida. Escoge siempre la comida de bolsas pues es más liviana y una vez consumidas, no ocupan espacio y pesan poco.
Si hacen una fogata, procura quemar ahí mismo todo lo posible, y los restos de plástico que no se logre consumir, meterlos en una bolsa y retornarlos o ponerlos en los basureros que ambos volcanes disponen para los visitantes.
Si llevas cámara fotográfica, no la lleves a la vista. De hecho protégela y quítale las baterías o lleva repuestos envueltos en un suéter. El frío afecta la carga... y frecuentemente terminas con baterías muertas debido a la baja temperatura, que al bajar recuperan su carga.
Piensa positivo, el efecto de lo que pienses alcanza tu rendimiento físico y no preguntes cada media hora si ya van a llegar...
Escoge bien con quiénes vas a tu primer volcán pues no querrás que te lleven corriendo. Para el primero hay que tener un poco de paciencia.
Shuttle Guatemala